06 mayo 2016

La ONU busca un acuerdo internacional para proteger la biodiversidad de los océanos

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha celebrado recientemente en Nueva York la primera de las cuatro reuniones que tiene previstas durante dos años para alcanzar un acuerdo global que permita proteger la vida en las zonas de alta mar fuera de las jurisdicciones nacionales. La reunión, denominada Comité Preparatorio (PrepCom), es el inicio de un camino cuya meta es alcanzar un nuevo tratado internacional sobre biodiversidad marina en aguas internacionales, regulando así uno de los vacíos jurídicos más importantes que existen en materia oceánica.

"Las áreas más allá de jurisdicción nacional representan dos terceras partes de los océanos y son clave para la seguridad alimentaria, para la captura de carbono y para la investigación científica actual, incluyendo la investigación en biotecnología marina", explica Carlos García Soto, investigador y coordinador de relaciones internacionales del Instituto Español de Oceanografía (IEO), que asiste como delegado a la cita de la ONU.

Cuatro aspectos clave

Las negociaciones de Nueva York se centran en cuatro aspectos clave. El primero de ellos y más importante es el conjunto de medidas que hay que adoptar para favorecer la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad, como las áreas marinas protegidas en estas regiones.

En segundo lugar, hay que definir las futuras evaluaciones de impacto ambiental de éstas áreas.

Otro de los puntos más importantes es el uso de los recursos genéticos marinos en estas zonas, incluyendo los aspectos de distribución de sus beneficios. "En este sentido, además de las especies animales y vegetales, los microorganismos como las bacterias son muy importantes para el desarrollo de medicamentos o usos cosméticos. Hay que empezar a ver el mar como una fuente de moléculas que muchas veces son desconocidas, pero que pueden tener un importante uso práctico, sobre todo en medicina. Es la base de la biotecnología marina", dice Carlos García Soto.

Finalmente, el cuarto y último aspecto que se debate en estas reuniones es el desarrollo de capacidades y la transferencia de tecnología marina hacia los países en desarrollo que carezcan de ellas.
Recomendaciones para un futuro texto legal

De estas reuniones saldrán las recomendaciones de cara a la redacción del futuro texto legal que proteja a estas aguas, un texto que después tiene que ser aprobado por la Asamblea General de la ONU. "Para que el texto tenga éxito es necesaria una implicación de todos los Estados, además de la sociedad civil y agentes como grupos ecologistas o la organización IUCN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), que tiene un papel activo en las reuniones preparatorias", dice García Soto.

"Este nuevo instrumento legal de conservación de la biodiversidad marina en áreas más allá de la jurisdicción nacional será uno de nuestros grandes legados para las generaciones futuras" asegura el investigador del IEO.