02 febrero 2011

Investigadores del IEO prueban un sistema que evita los “robos” de los cachalotes y la muerte de las aves

Investigadores del Centro Oceanográfico de Vigo del Instituto Español de Oceanografía (IEO) han comprobado la eficacia de un nuevo sistema para la pesca de merluza negra en Patagonia que minimiza tanto la muerte por ahogamiento de las aves marinas como la depredación de las capturas por parte de los cachalotes.

El diseño del nuevo aparejo de pesca experimental, denominado “Umbrella and Stones” (“Paraguas y Piedras”), así como el estudio de su efectividad, se ha publicado en el último número de la revista científica ICES Journal of Marine Science.



“El nuevo sistema es de gran interés tanto para el sector pesquero como para la conservación de especies”, explica Sabine Goetz, autora principal del trabajo. “Por un lado reduce considerablemente las pérdidas debidas a la depredación por parte de los cachalotes y, por otro, reduce a cero las capturas de aves marinas”, apunta Goetz.

En la pesca de palangre, por lo general, las aves marinas son atraídas por la carnada de los anzuelos durante el fondeo del aparejo. Muchas veces se enganchan en los anzuelos mientras están comiendo la carnada y mueren ahogados cuando el palangre baja al fondo. La inclusión de piedras en el aparejo facilita que los anzuelos con la carnada se sumerjan de manera inmediata y por lo tanto las aves no tienen tiempo de acercarse a los anzuelos y engancharse. “Alrededor de las islas Malvinas hay varias poblaciones de aves marina en peligro que, a partir de ahora, sufrirán un impacto menor”, señala Goetz.

Por otra parte, a cada conjunto de anzuelos se le ha equipado con una especie de “paraguas” que cubre las capturas y minimiza la depredación por parte de los cachalotes. La depredación, bien parcial o bien de la presa completa, supone unas pérdidas económicas considerables para la flota española que faena en aguas de Patagonia.

Los cachalotes que habitan estas aguas están muy acostumbrados a los barcos y han adaptado sus hábitos alimenticios a la actividad pesquera. “En cuanto escuchan el ruido