/* publisuites */ Descubrimiento que revoluciona la idea sobre el comercio de pescado en la antigüedad

06 junio 2011

Descubrimiento que revoluciona la idea sobre el comercio de pescado en la antigüedad

Barcos romanos con tanques a bordo para el pescado.Una bomba manual mantendría las capturas vivas durante los viajes largos.


Este tubo de plomo es todo lo que queda de lo que podría haber sido un tanque para el transporte de peces vivos.

El hallazgo en el casco de un pecio romano de un tubo de plomo ha desconcertado a los arqueólogos. Investigadores italianos sugieren ahora que el tubo era parte de un ingenioso sistema de bombeo, diseñado para alimentar a bordo tanques para peces con un suministro continuo de agua oxigenada. Su análisis ha sido publicado en el International Journal of Nautical Archaeology.

Los historiadores habían supuesto hasta ahora que en la antigüedad el pescado fresco se consumía cerca de donde era capturado, ya que sin refrigeración se habría descompuesto durante el transporte. Pero, si esta teoría es cierta, los barcos romanos podrían haber llevado el pescado vivo a todos los mercados a lo largo del Mar Mediterráneo.

El barco hundido, que data del siglo II d.C., fue descubierto en 1.986 a seis millas de la costa de Grado, en el noreste de Italia. Fue recuperado en piezas en 1.999 y ahora se encuentra en el Museo de Arqueología Subacuática de Grado. Se trata de un pequeño barco mercante de alrededor de 16,5 metros de largo, que llevaba cientos de recipientes con pescado procesado, incluidas sardinas y caballa en salazón. Carlo Beltrame, un arqueólogo marino de la Universidad Ca ‘Foscari de Venecia, en Italia, y sus colegas, han estado tratando de dar sentido a una extraña pieza hallada entre los restos del pecio: un tubo de plomo que terminaba en un agujero en el casco cerca de la popa. El tubo mide 1,3 metros de largo por 7-10 centímetros de diámetro.

El equipo ha llegado a la conclusión de que el tubo debió haber estado conectado a una bomba de pistones, en la que una palanca accionada a mano movería los pistones arriba y abajo dentro de un par de tubos. Las válvulas de un solo sentido asegurarían que el agua era bombeada de un depósito a otro. Los romanos tenían acceso a esa tecnología, aunque no se había visto antes en sus barcos, y la bomba en sí no se ha recuperado de los restos del pecio de Grado.

Los arqueólogos habían sugerido anteriormente que esta bomba de pistones podría haber servido para achicar el agua del casco del barco. Pero Beltrame señala que las bombas de cadena – en las que unas cubetas atadas a una cadena circular recogían el agua y lo vertían por la borda – eran mucho más seguras y más utilizadas para este propósito en la antigüedad. “Ningún marinero haría un agujero en la quilla, creando una vía potencial de entrada de agua en el casco, a menos que hubiera una razón muy poderosa para hacerlo”, escribe.

Otro posible uso de bombear agua de mar al interior del barco podría haber sido para lavar la cubierta o combatir los incendios. Un sistema similar fue utilizado en el buque insignia HMS Victory del almirante Horatio Nelson en los siglos XVIII y XIX. Pero Beltrame y sus colegas argumentan que el pecio de Grado no es lo suficientemente grande como para que esto valga la pena. Dicen que el uso del navío en el comercio de pescado sugiere un propósito muy diferente para la bomba – para abastecer un tanque de peces.

Referencia
Beltrame, C., Gaddi, D. & Parizzi, S. Int. J. Naut. Archaeol. doi:10.1111/j.1095-9270.2011.00317.x (2011)

Fuente: Roman ship had on-board fish tank