03 abril 2011

Microalgas para fabricar biopetróleo en España


El biopetróleo ya se fabrica con procesos industriales rentables. A partir de la captura de dióxido de carbono, un revolucionario sistema acelera el proceso de creación de la biomasa de 4,5 millones de años a unos pocos días.

Bio Fuel Systems ha puesto en marcha en Alicante su primera planta de producción de biopetróleo, un crudo producido con procesos naturales que emulan a los que generan el tradicional petróleo fósil. La gran revolución es que en vez de tardar millones de años en provocar el fenómeno natural que sostiene las actuales necesidades energéticas del planeta, el ciclo se ha reducido a unos días con dos particularidades principales: que la energía utilizada para crear el milagro natural es el sol sin más aditivos, y que la materia prima es el dióxido de carbono contaminante que captura de la atmósfera y hace desaparecer definitivamente.

El nuevo biopetróleo tiene las mismas características y usos que el tradicional. Así, ya se han destilado combustibles como gasolina para automóviles, queroseno para aviones, derivados para plásticos y todos y cada uno de los subproductos que hasta ahora estaban monopolizados por la obtención de petróleo procedente de yacimientos marinos o terrestres. El avance científico tecnológico es de una extraordinaria importancia y trascendencia mundial, ya que se establecen nuevos equilibrios en los que el poder ya no radica en la posesión de reservas petrolíferas puesto que esa fuente de energía primaria es a partir de hoy un estándar al alcance de cualquier país.
Depósitos verticales de cultivo de algas en la planta de BFS
BFS no sólo ha dado con la biomasa, el biopetróleo o sus derivados, sino que ha generado el primer proceso industrial que lo hace rentable, eficiente y comercializable en estos momentos, independientemente de que ya se trabaja en sus laboratorios y plantas de ensayo en nuevos modelos que optimizarán aún más el resultado por metro cuadrado de explotación, llevándola a límites que lejos de ser insospechados han supuesto la apertura de nuevas vías de implementación. Aún así, pequeños estudios de aproximación sobre la tecnología ya instalada en Alicante, la real y tangible a día de hoy, demuestran que una planta de biopetróleo de contaminación 0, sobre una extensión determinada en un lugar tipo como el desierto de Tabernas (sur de España)- principal centro europeo de ensayo de energías limpias obtenidas del sol-, sería suficiente para generar la misma cantidad diaria de barriles de biopetróleo que la demanda de todo el país en petróleo fósil al día, además de generar unos 50.000 puestos de trabajo directos de personal altamente cualificado.

El avance conseguido no sólo permite contar con una materia prima alternativa y de rendimientos gemelos al petróleo conocido, sino que va más allá en sus beneficios para el medio ambiente, ya que su materia prima fundamental es el CO2 excedente de la atmósfera, es decir, que para producir petróleo utiliza uno de los principales inconvenientes generados por el hombre, el mismo dióxido de carbono que provoca el calentamiento global del planeta.

La primera planta, que ya funciona a pleno rendimiento, será presentada en sociedad en breve por el presidente de Bio Fuel Sistems, Bernard A.J. Stroiazzo-Mougin. Instalada junto a una industria cementera, las emisiones de CO2 que produce han sido canalizadas hacia el proceso de generación del biopetróleo, eliminando así una amenaza contaminante y obteniendo una materia prima de la que obtener combustible para poder utilizar nuevamente. Asimismo, también se dará a conocer la primera gran instalación que se acometerá desde primeros de año, que se ubicará en Portugal, y se adelantarán algunos de los pedidos ya aceptados y que entran en proceso de producción para distintos países.

BFS es una sociedad que cuenta con capital español, francés e italiano 100% privado. Sus investigaciones se han desarrollado a lo largo de los últimos años bajo el más absoluto secreto y todos sus procesos y descubrimientos se encuentran registrados y patentados. Pese a que existen otras investigaciones sobre el mismo campo de generación de biopetróleos, sólo BFS ha conseguido a día de hoy la biomasa necesaria y el proceso industrial adecuado que hace posible el sueño de una energía alternativa al petróleo sin tener que realizar ningún cambio en los hábitos de consumo del planeta.