08 enero 2011

Patente de la UCA

Para analizar la biodiversidad de los organismos marinos, el profesor del grupo de Ecología de la Universidad de Cádiz, Ignacio González-Gordillo (en la foto de la izquierda), ha diseñado una novedosa botella oceanográfica que permite tomar numerosas muestras de plancton a 4.000 metros de profundidad. Este pionero sistema ahorrará tiempo y dinero a los investigadores, sin olvidar que gracias a él se espera descubrir millones de genes nuevos.

Hasta ahora la recolección de muestras de organismos en las capas superficiales, hasta unos 200 m de profundidad, se podría realizar tanto con las tradicionales botellas oceanográficas, que almacenan muestras de 12 litros de agua, o mediante las redes de plancton. No obstante, con los 12 litros de las botellas no se recuperaría suficiente volumen porque la densidad de estos organismos a tanta profundidad es muy pequeña y se necesita mucha agua para obtener una muestra representativa, siendo muy caro bajar tantas veces la roseta oceanográfica. La otra alternativa sería usar las redes de plancton, aunque esto es también muy costoso.
Ante esta situación, el investigador Ignacio González Gordillo, ideó un peculiar híbrido entre la red de plancton y una botella oceanográfica clásica. Algo que le llevó a proponer que en las botellas oceanográficas se regulara su apertura y su cierre, además de colocar en su interior una red de plancton.
De esta forma, la botella podría ir filtrando plancton a medida que se fuera desplazando en la columna de agua. La roseta baja y cuando llega una profundidad determinada (léase los 4.000 metros) comienza a subir. A medida que va ascendiendo, el agua entra y sale de la botella captando la muestra deseada en la red de plancton.
El nuevo equipo diseñado por Ignacio González-Gordillo ha sido patentado por la Universidad de Cádiz y ya se han efectuado con él varias pruebas, a principios del pasado verano en el buque oceanográfico Hespérides, gracias a un prototipo que se construyó y que ha dado muy buenos resultados.

Se estima que durante la expedición Malaspina 2010 se recogerán alrededor de 10.000 muestras de zooplancton, que serán almacenas en la Universidad de Cádiz, conformando el Banco de Muestras de Zooplancton del Proyecto Malaspina 2010, que se ubicará y gestionará en la UCA.