20 diciembre 2010

La gamba roja aparece 50 años después...

Foto: IEO
La gamba roja, de nombre científico Aristeus antennatus, es una especie de crustáceo decápodo que se encuentra en el Atlántico oriental, desde Portugal hasta las islas de Cabo Verde, y en todo el mar Mediterráneo, donde constituye un recurso de muy alto valor comercial, básico para la pesca de arrastre. Esta especie se caracteriza por ser euribática, es decir, es capaz de vivir en una amplia gama de profundidades, ya que tolera variaciones amplias de la presión. Hasta la fecha, varios estudios han demostrado que los jóvenes y adultos de la gamba roja en el Mediterráneo habitan en el talud continental, desde los 300 a 3.300 metros de profundidad. Las hembras en estado reproductor son más abundantes en la parte superior de su distribución, preferentemente hasta los 1.000 metros, mientras que los jóvenes y los machos son más abundantes a mayor profundidad.

Por contra, la distribución espacial de las etapas larvarias de esta especie era, hasta ahora, prácticamente desconocida. La larva de la gamba roja fue descubierta, y descrita por primera vez, en los años cincuenta del siglo pasado, por la investigadora tunecina Jeanne Heldt, a partir de muestras de plancton obtenidas al suroeste de Mallorca, sobre los fondos de pesca de gamba roja. Desde entonces, no se habían vuelto a citar larvas de esta especie en el mar Balear.
Investigadores de los Centros Oceanográficos de Baleares y Canarias del IEO, en colaboración con el IPIMAR de Portugal, han encontrado larvas de gamba roja en el mar Balear 50 años después de su primera descripción. El hallazgo ha sido publicado en el último número de la revista Marine Biodiversity Records.

La referencia completa del trabajo es:
A. Carbonell, A. Dos Santos, F. Alemany and P. Vélez-Belchi (2010). Larvae of the red shrimp Aristeus antennatus (Decapoda: Dendrobranchiata: Aristeidae) in the Balearic Sea: new occurrences fifty years later. Marine Biodiversity Records, 3, e103 doi:10.1017/S1755267210000758.

En este trabajo se han analizado muestras de zooplancton y datos hidrográficos de las campañas estivales de investigación oceanográfica que se llevaron a cabo durante 2001 y 2005 en el marco del proyecto TUNIBAL, liderado por el IEO. En estas campañas se prospectaron unas 200 estaciones por año, distribuidas en todo el mar Balear, coincidiendo con el período de reproducción de la gamba roja. El estudio se enmarca en el proyecto BALEARES “Ecología larvaria y procesos de reclutamiento de crustáceos decápodos, cefalópodos y peces teleósteos en el Mar Balear”.
 
Las muestras prospectadas se llevaron a cabo con una metodología, cobertura espacial y temporal adecuada, y han sido analizadas por especialistas lo que ha permitido identificar estadios tempranos de larvas de gamba roja en las capas superficiales de la columna de agua sobre fondos de más de 1.000 metros de profundidad. Si se tiene en cuenta que estas larvas miden sólo unos 2 milímetros es sorprendente la migración que realizan, ya que a medida que se desarrollan han de descender centenares de metros por la columna de agua. Tanto si la puesta se produce en profundidad y las larvas recién nacidas migran rápidamente a las capas superficiales en donde la disponibilidad de alimentos es mayor, como si la puesta se produce en la columna de agua, lejos del fondo marino -un aspecto todavía por dilucidar-, para estas diminutas larvas de gamba roja no existen fronteras infranqueables, moviéndose desde las zonas iluminadas a las más oscuras y desde las capas más cálidas a las más frías y profundas del mar Mediterráneo.

Este hallazgo ha permitido también relacionar la presencia de larvas con su hábitat y las condiciones oceanográficas, lo que representa el primer paso que “permitirá establecer un modelo de dispersión y reclutamiento de las larvas de gamba roja en el Mediterráneo desde sus principales áreas de concentración de reproductores y puesta, que viene determinado por la presencia de aguas mediterráneas y las corrientes oceánicas en el área”, como sugieren los autores.