16 mayo 2011

El impacto de la pesca hace más sensibles a las poblaciones al cambio climático

Investigadores del Centro Oceanográfico de Baleares del Instituto Español de Oceanografía (IEO), en colaboración con la Universidad de Oslo y el Instituto de Ciencias Marinas de Leibniz (IFM-GEOMAR), han demostrado qué los efectos de la pesca y el clima sobre las poblaciones de peces no son independientes y que, por tanto, no pueden estudiarse por separado, como se ha venido haciendo hasta ahora.

El estudio, publicado como artículo de referencia en el primer volumen de abril de la revista Marine Ecology Progress Series, analiza la serie histórica de índices de abundancia (capturas por unidad de esfuerzo pesquero) de la población de merluza (Merluccius merluccius) de las islas Baleares desde 1940. Esta serie de datos, una de las más largas del Mediterráneo, contiene información periódica sobre las capturas y el esfuerzo pesquero, recopilada en diferentes proyectos de investigación desarrollados en el Centro Oceanográfico de Baleares con la colaboración del sector pesquero. Esta serie, caracterizada por tener un marcado patrón oscilatorio, se analizó utilizando conjuntamente variables hidroclimáticas de la zona del mar Balear, y los resultados obtenidos se contrastaron realizando simulaciones de la dinámica de la población.


Los resultados obtenidos demuestran que las oscilaciones en la abundancia de la merluza en las islas Baleares eran totalmente independientes de las variaciones medioambientales cuando la población no se encontraba sobreexplotada. Esto se debe a que a medida que la explotación pesquera ha ido erosionando la estructura
demográfica, al eliminar los individuos de mayor talla y edad, la población se ha ido sustentando progresivamente en los individuos más jóvenes, proceso conocido como truncado demográfico. En esta situación, la población depende en mayor medida de la incorporación anual de juveniles procedentes de la puesta, lo que se conoce como reclutamiento, un proceso muy sensible a las variaciones del clima. Esto ha supuesto la pérdida de la capacidad natural de la población de depender de su propia dinámica, incrementando, por lo tanto, su sensibilidad a los cambios ambientales.

Estos resultados han permitido comprender por qué los cambios extremos en las condiciones hidroclimáticas en el Mediterráneo occidental, acontecidos a principios de los años ochenta, causaron un descenso tan brusco de la población de merluza en las islas Baleares. La intensa explotación pesquera a la que estuvo sometida la especie, dio lugar a una población sustentada en individuos juveniles y jóvenes reproductores, una estructura demográfica muy sensible a las variaciones del clima. Los resultados de este estudio son importantes para el futuro de la gestión de los recursos marinos. Mientras que en las poblaciones con una estructura demográfica sana se puede predecir su evolución con relativa facilidad, en las poblaciones con una
estructura demográfica deteriorada por la explotación pesquera se complica su gestión, debido a su alta dependencia respecto a la imprevisible variabilidad medioambiental.

Referencia bibliográfica: Hidalgo M., Rouyer T., Molinero J.C., Massutí E., Moranta J., Guijarro B., Stenseth N.C.- 2011. Synergistic effects of fishing-induced demographic changes and climate variation on fish population dynamics. Marine Ecology Progress Series, 426: 1-12.

Fuente: IEO, nota de prensa