08 noviembre 2011

Más allá de las profundidades. Parte I




La Expedición Científica “339 del IODP” comienza a mitad del presente mes de noviembre en las Islas Azores, para buscar las huellas de los cambios pasados en el clima y la circulación oceánica bajo el fondo submarino profundo del Golfo de Cádiz y el oeste de Portugal

El texto de las dos noticias relacionadas con esta campaña ha sido escrito por los jefes científicos de la Expedición, Dr. Dorrik Stow (Reino Unido) y Dr. Fº Javier Hernández-Molina (España).

La perforación científica oceánica bajo el fondo marino profundo ha cambiado completamente nuestra manera de comprender el Planeta Tierra. Durante las pasadas cuatro décadas se han realizado en cada océano cientos de expediciones, involucrando a miles de investigadores y recogiendo cientos de miles de kilómetros de muestras de sedimentos desde el fondo submarino hasta las grandes profundidades de la porción más externa de la corteza terrestre. Dichas muestras han proporcionado información muy valiosa sobre cómo funciona en la actualidad nuestro Planeta y de cómo lo hizo en el pasado, pues contienen el registro y las evidencias de los antiguos cambios climáticos, la génesis de los terremotos, volcanes y tsunamis, la naturaleza y evolución de la vida en la Tierra, y mucho, mucho más.




Pero la búsqueda aún continúa. El próximo 17 de noviembre el buque de perforación e investigación más sofisticado del mundo, el JOIDES Resolution comenzará en Ponta Delgada (Islas Azores) una nueva expedición hacia lo desconocido. La campaña, denominada IODP Expedition 339 del Programa Integrado de Perforación Oceánica (Integrated Ocean Drilling Program – IODP) está liderada por los jefes científicos, el Dr. Dorrik A.V. Stow, de la Heriot Watt University (Edimburgo, Reino Unido)( a la izquierda en la foto) y el Dr. F. Javier Hernández-Molina, de la Universidad de Vigo (España)(en el cuadro central) –ambos investigadores de prestigio internacional en la exploración marina profunda. Además, participa como coordinador del Proyecto del IODP el Dr. Carlos Álvarez Zarikian de la Universidad de Texas A&M (Estados Unidos)(a la derecha en la figura), así como un equipo científico compuesto por 34 investigadores pertenecientes a 13 naciones de todo el mundo, junto a un completo grupo de técnicos, equipo de perforación y tripulación del buque.



El buque JOIDES Resolution zarpará desde esta remota Isla del Atlántico, hacia el Estrecho de Gibraltar, navegando sobre la enorme línea de sutura profunda en la corteza terrestre que enlaza la Dorsal Medio-Atlántica (donde se originó el Océano Atlántico) con el Mar Mediterráneo. Este límite marca donde se deforma y acomoda, lenta pero inexorablemente, la placa tectónica Africana contra la placa Europea… y donde abundan terremotos.



La Expedición explorará los sedimentos entre el fondo marino profundo y dicho límite de placas entre África y Europa, el cual queda oculto y difuminado en el Golfo de Cádiz. Aquí, la oscura tranquilidad del fondo oceánico se ve alterada por la acción de la masa de agua Mediterránea que sale por el Estrecho de Gibraltar (con velocidades que llegan a alcanzar casi los 300 cm por segundo), la presencia de enormes valles erosivos submarinos así como por el frecuente escape de fluidos a través de fracturas activas y suaves montículos de fango.

“En los últimos años se ha podido cartografiar el fondo submarino del Golfo de Cádiz y el oeste de Portugal, teniendo en la actualidad un buen conocimiento de cómo es dicho fondo y de los procesos que ocurren sobre él, pero nunca antes se ha obtenido sedimentos más allá de los primeros metros bajo el fondo marino, y nunca se ha perforado en una exploración científica”, según afirma el Profesor Stow. Cuando el JOIDES Resolution se deslice suavemente hasta quedar parado completamente por sus doce motores laterales en nuestro primer punto de perforación, estaremos sobre algo desafiante y completamente desconocido, comenzando entonces los descubrimientos científicos. El Profesor Hernández-Molina añade que “la meticulosa preparación del proyecto y de la expedición ha durado ocho años y en todo ese tiempo se ha aprendido mucho sobre la región del Golfo de Cádiz y el oeste de Portugal obteniendo así nuevas ideas e hipótesis que ahora hay que comprobar; si bien esperamos que nuevos descubrimientos durante los dos meses de exploración oceánica podrán replantear dichas hipótesis y plantear otras nuevas”.